Crítica : Restaurante Coure de Barcelona

Restaurante Coure de Barcelona

Introducción

Muy buenos comentarios había recibido de este restaurante durante las últimas fechas, sobretodo en relación a su excelente calidad precio. No me decepcionó ni mucho menos, puedo corroborar que es uno de los mejores restaurantes de gama media-alta que hay en la ciudad condal actualmente, y además a un precio razonable.

El local es acogedor, bastante pequeño, minimalista, decorado con algunas esculturas de bronce; a disposición del cliente si lo desea. El salón está muy bien distribuido, la distancia entre mesas es amplia, por lo que te sientes cómodo en la tuya, sin la sensación de estar “metido” en las mesas cercanas. Está bien separada la zona de fumadores de la de no fumadores.

Menú

Los platos de carta oscilan entre 18 y 24 €, aunque mayoritariamente vimos en las mesas colindantes menú de degustación (45 €, bebidas y servicio de mesa a parte). El menú degustación consta de 1 aperitivo, 3 entrantes, 1 pescado, 1 carne y 2 postres.

Cabe destacar la predominancia del pescado en el menú, ya que el producto aportado constaba de berberechos, bogavante, navajas, atún, gallo San Pedro y pichón. Las raciones de los platos eran las apropiadas, incluso podría considerar que la ración de pescado era un poco grande, unos 110 gramos.

Entrando en materia, empezamos el menú con una crema de zanahoria con berberechos y un granizado de naranja. Impecable la disposición de los berberechos, muy levemente escaldados. Me gustó la combinación de sabores de este aperitivo, aunque en mi opinión hubiese sido necesario combinar también temperaturas en él (todo se presentaba frío).

Crema de zanahoria con berberechos y un granizado de naranja

Crema de zanahoria con berberechos y un granizado de naranja

Un suave y agradadable gazpacho de bogavante y fresones, abrió el turno de los entrantes. Un plato ya “clásico” en el que debo destacar la buena cocción del bogavante y el acierto en la presentación del gazpacho, un poco flojo de vinagre en mi gusto. Como único pero, la adición de brotes de albahaca en la sopa ( cierto es que albahaca y tomate son una combinación muy acertada, pero llegaba a predominar sobre el archiconocido sabor del gazpacho).

Gazpacho con bogavante

Gazpacho con bogavante

Seguimos con el plato que más nos gustó, el atún con remolacha y yogurt.

Un atún impecable, sin una sola fibra, muy terso, con un rojo muy vivo, combinado con láminas finitas de remolacha, que pretendian jugar al escondite diciendole al cliente, que es atún y que es remolacha. Un plato de puro producto con el que lograron su propósito, no robarle el más mínimo protagonismo al producto principal (unos 60 gr. de producto aproximadamente).

Atún con remolacha y yogurt

Atún con remolacha y yogurt

Y el turno de los entrantes terminó con las navajas en crema de almendra tierna e higos a la vainilla.
Una vez más lo bordaron con la manipulación del producto principal, las navajas estaban en su punto, tersas, firmes, y sin nada de tierra. La ración era más que correcta (3 navajas).

Las almendras tiernas se presentaron en perfecto estado igualmente, aunque en mi opinión la combinación no permitía apreciar como es debido el sabor a mar de las navajas. Un poco más de salado en el plato nos hubiese gustado más. Los higos a la vainilla no me encajaron en el plato, por dos motivos, porque el color del higo no era suficientemente atractivo (parecía un dulce de membrillo con vainilla) ni su sabor, como digo, me recordaba a un membrillo. De vainilla fueron muy generosos, como al largo del menú.

Hubiese preferido el atún como tercer entrante sinceramente, ir de menos a más.

Navajas en crema de almendra tierna e higos a la vainilla

Navajas en crema de almendra tierna e higos a la vainilla

El pescado no defraudó, nuevamente bordaron la cocción y manipulación del mismo ( lo presentaron cocido en baja temperatura y mínimamente marcado, sólo por el lomo). La ración fue generosa, sobre 110 gr. ( sé que las comparaciones son odiosas, pero en Racó d´en Freixa ésta no llegó ni a 60 gr, y pagué en 2003, 130 €).

Acompañaron el gallo con unos gnocchis de polenta y una crema de leche texturizada con xanthana y aliñada con unas alcaparras. Las cerezas deshuesadas limpiaban de sabores la boca. Muy acertado el plato, junto con el atún, lo mejor del menú.

San pedro con polenta de cerezas

San pedro con polenta de cerezas

Y la carne tampoco defraudó. Volvieron a acertar el punto de cocción en el pichón, aunque en mi opinión el sellado de la pechuga era bastante mejorable. Nuevamente usaron la técnica de la baja temperatura para lograr el rosado (muy uniforme, repito, impecable).

La guarnición no me convenció, era una gelatina caliente de manzana. Demasiadas gelatinas durante el menú.

Pichón con congelatina caliente de manzana

Pichón con congelatina caliente de manzana

Los postres no rallaron a tan buen nivel, aunque cabría calificarlos de correctos.

Crema de vainilla con texturas de frutos rojos, repetía la propuesta, una nueva gelatina, y nuevamente vainilla. Solamente el crumble aportaba algo diferente al plato, una textura agradable, aunque posteriormente en los petit fours nos ofrecieron nuevamente galletas ( lo dicho, demasiada repetición en la propuesta). El postre estaba bueno, aunque en mi opinión un postre más ligero hubiese sido más adecuado, sobretodo considerando la posibilidad de servir 2 postres.

La crema de vainilla con texturas de frutos rojos

La crema de vainilla con texturas de frutos rojos

Y terminamos con un babá a las almendras con granizado de café y crema emulsionada.

Me gustó mucho la combinación de sabores, aunque me esperaba un sabor más pronunciado. Combinaron muy bien el amaretto con el café, mientras que la crema lograba darle untuosidad a la mezcla.

Un buen final de menú, aunque repito, los postres no rallaron al mismo nivel que el menú, tienen mucho margen de mejoraría.

Babá a las almendras con granizado de café y crema emulsionada

Babá a las almendras con granizado de café y crema emulsionada

El café al nivel esperado, de la marca illy, bien acompañado de unos correctos petit fours ( presentación clásica, en pizarra).

Petit fours de coure

Petit fours de coure

En servicio de sala fue correcto, amable y atento, aunque en mi opinión no marcaron debidamente los tiempos de servicio de los platos, demasiado rápido durante los primeros platos, y demasiado tiempo después de la carne y entre los postres. Un minutito más entre plato y plato, no más, hubiese sido necesario. El servicio del vino muy correcto y atento. Pedimos un Riesling, Schoffit (D.O. Alsace)
Buenas copas, Riedl, aunque la vajilla algo mejorable ( un poco desgastada y de linea algo conservadora)

El servicio de mesa (2,40 €) algo mejorable en la calidad del pan y en el aceite ( oleaurum coupage), aunque el pan (3 tipos, blanco, nueces y aceite) era bastante correcto.

Valoración:

Local 7
Ambientación 7
Servicio 7
Calidad de producto 7
Presentación 6
Calidad precio 9

Si acudís a Coure creo que vais a salir contentos, en pocos sitios en Barcelona puedes cenar a este nivel por 65 € por persona.

Datos del restaurante:

Restaurante Coure Tel: 932007532 Passatge Marimon 20, Barcelona

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4 comentarios to “Crítica : Restaurante Coure de Barcelona”

  1. Estuvimos cenando este fin de semana un menú que se llama Prestige, hay que reservar pero la verdad es que se come muy bien, tiene un eslogan el comer bien no es un lujo, es un placer, y la verdad es que me sentí que estaba comiendo de lujo, sabiendo que era un menú en el que entraba un primer plato, un segundo y un postre a la vez que te ofrecen nada más entrar algo para picar, la verdad es que me lo recomendó un compañero de trabajo para ir con la familia o amigos, y nos lo pasamos muy bien y estuvimos muy bien servidos, la verdad es que comimos de fábula, con una cocina muy bien preparada, lo recomiendo id a comer, entre semana hacen un menú de 9.90 euros y las noches de Miércoles y Jueves un menú de 12.90. Recomendado 100%

  2. que exquitos platos, la que pueda me paso.

  3. hfhfhf dice:

    México requiere una nueva política, yo digo que debemos aumentar el nivel alimenticio, a si a la gente le alcanzara el sueldo y la canasta básica será más barata, entonces el dinero alcanzara mas y se tendrá la oportunidad de ahorrar y de gastar más seguido en chucherías para el hogar, y los restauranteros no necesaria mente tendrá que bajar sus precios, pues se trata de a ser negocio con su sazón, de que el mercado interno se active, se trata de convertir a este país en una potencia turística, en un paraíso vacacional de embellecer nuestros campos y ciudades, no me cansare de decirlo nunca es tiempo de convertir el agua salada en dulce para trasportarla a los desiertos y a donde sea necesaria, de vemos adaptar los desiertos en grandes viveros para sembrar cualquier planta que nos genere combustible barato y ecológico, en fin ay tantas cosas por a ser y por modificar, que ya no podemos de pender del petróleo, ni de las lluvias para sembrar nuestros campos, es un absurdo y completa incompetencia seguir de pendiendo de las temporadas de lluvia, nuestros enemigos comunes son los `(políticos que nos mantienen en la mediocridad) solo mira al jefe de gobierno contento con la chatarra de tren de última tecnología que le vendieron los españoles, nosotros debemos echar andar nuestra propia tecnología para construir trenes balas impulsados por magnetismo, nosotros de vemos fabricar nuestros propios motores que funcionen con hidrogeno, yo reto a cualquiera para que transforme a este país en la potencia que merece, ser, pero no lo harán, por que son unos corruptos que solo piensan en sus bolcillos y por eso esta guerra que desvía nuestra atención de las riquezas de nuestro territorio, de lo importantes que podemos ser como nación,(yo vivo con una menor de 12 años de edad) y puedo adaptarme a cualquier economía o crisis mundial, pero seré sincero si mi convivencia con ella, fuera legal yo no estaría con estas ideas, soy como Javier Sicilia, que hasta que la matan al hijo se decide actuar, soy como el cura hidalgo que hasta que sus intereses se ven afectados se decide actuar, soy como cualquiera sin nada que perder, pelando en contra de las inconformidades y su libertad,
    Vestir de negro cada martes y pronto estaré con ustedes, no soy ningún tirano e intolerante, por lo contrario, cada quien es libre de opinar y de vivir como mejor le plazca, no importa quién gobierne pero que gobierne bien y para bien de todos, amen.
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