May 19 2008
Sobre el circo mediático de Santi Santamaría
» Escrito en Opinión por chefuri a las 21:36Tras las réplicas a la polémica suscitada por Santi Santamaría, quisiera opinar a cerca de lo que este popular cocinero de la sierra del Montseny, considera el circo mediático.
Me parece que tiene algo de razón al afirmar que se ha creado un “circo mediático” en torno a los cocineros. Creo que es algo que de forma “natural” la sociedad actual genera, ya que vivimos en una sociedad que solamente busca el resultado empresarial, el negocio, el mercantilismo por encima de cualquier otro valor. Todo negocio debe identificarse con unos iconos, marcas que hagan que se reconozca el producto que queremos que la gran masa idolatre, compre y que sobretodo le genere credibilidad. ¿Por qué le estamos dando más importancia al cocinero que a los productos, si son estos los que realmente nos hacen marcar la diferencia?. La respuesta es bien sencilla, porque el cocinero es aquel que permite identificar un estilo con una determinada marca. No estamos hablando de donde compra los guisantes el señor Santamaría o donde compra los tomates el señor Bras, si no que nos interesa más, saber que maquinaria ha desarrollado Angel León, o que nuevo producto a sacado a la venta el Taller de el Bulli. Se ha dado demasiado por supuesto que todo cocinero mima la materia prima por encima de cualquier cosa; es fácil llenarse la boca de ser un excelente manipulador de las exquisiteces del mar, el río, la huerta, etc… pero entonces; ¿Por qué nunca “alardeamos” de donde compramos la materia prima, y si se hace en torno a las nuevas técnicas o nuevas aplicaciones? Pues porque acceder a los productos más selectos del mundo es cosa de pocos; pero poder influenciar a una gran masa a comprar una linea de productos o maquinaria para un restaurante es mucho más facil, y sobretodo tiene muchísimo más mercado.
La fama adquirida por un reducido elenco de cocineros creo que es más que justificada, entre las que incluiría lógicamente a Santi Santamaría. ¿Quien sería capaz de negarle su reconocimiento a profesionales de la hostelería como Juan Mari Arzak, Carme Ruscalleda, Pedro Subijana o el propio Ferran Adrià? Sería ponerse una venda en los ojos no saber valorar el buen trabajo que realizan estos profesionales junto con su equipo en sus restaurantes y como han dado a conocer la cocina española por todo el mundo. No todo el mundo puede tener el privilegio de gozar de un gran talento y unos grandes medios para expresar su cocina. Ellos lo han podido realizar y por eso hoy en día siguen siendo celebridades en nuestro mundillo, en este llamado “circo mediático de los cocineros“.
Una vez creadas estas figuras emblemáticas, se crean los congresos de gastronomía que es el lugar donde el resto de mortales nos sentamos en una butaca para aprender, disfrutar y sobretodo ser críticos con sus ponencias. Una vez creada esta indústria, hay que mantenerla y como no, al público, a la gran masa hay que ofrecerle constantemente novedades, caras nuevas, nuevas técnicas, nuevos debates. Esta búsqueda de la innovación es positiva en origen, ya que es el estímulo que todo profesional necesita. Si en hoy se debe posicionar una buena estructura empresarial es en un buen I+D, por lo que aquellos que han sabido invertir sus recursos en la búsqueda de nuevas técnicas, elaboraciones o productos han sido los más beneficiados de la creación de esta “industria de los cocineros“.
Como en todo proceso creativo, deberíamos ser críticos y no aceptar cualquier cosa por el simple hecho de ser novedosa; de ahí que en múltiples ocasiones una amplia masa de la sociedad se muestra reacia a aceptar todo aquello que se considera novedoso, porque dichas personas ya se muestran satisfechas por lo conocido. ¿Para que cambiar si algo ya ha funcionado desde los siglos de los siglos? ¿Para que intentar reinventar la sopa de ajo, si esta es una receta milenaria?. Pensemos que actualmente estamos celebrando unos 6 congresos de gastronomía en España, y de momento Ferrán Adrià y compañía no se han podido clonar, por lo que esta “farándula cocineril” se ha tenido que extender forzosamente para poder seguir manteniendo el aliciente al espectador. Parece que llegar a un congreso de gastronomía y estar en esta “mafia” es el objetivo a cumplir; es lo que da contratos publicitarios, es lo que hace que una editorial te quiera publicar un libro, es lo que hace que un proveedor de rebaje costes, es lo que hace que te inviten a todas las presentaciones, etc… etc… mientras que en nuestro propio oficio hay un sinfín de chefs ejecutivos que viven en el anonimato.
Tiene razón Santi Santamaría al afirmar que existe este circo, que esta creado porque detrás de el hay un sinfín de intereses comerciales y porque sobretodo existe un público que reclama estos servicios. Pero lo que no dice el señor Santamaría, es que el forma parte de este circo, le guste o no, se posicione a favor de la vanguardia o no…eso es otro tema, para estar en el “ajo” no es imprescindible hacer cocina molecular ni trabajar con físicos y químicos, para estar presente en el “mundillo” basta con querer aparecer en los medios y tener un mínimo de talento, cosa que a Santi Santamaría le sobra, no creo que tenga rival en cuanto a nivel léxico, es una verdadera gozada escucharle, aunque últimamente esta radicalizando su discurso de forma alarmante…con lo tranquilo que es el Montseny.
Desde Chefuri.com estamos a favor de que exista esta indústria, nos gusta comentar lo que en ella sucede, aunque siempre desde un punto de vista crítico y sin ningún tipo de interés más allá del de disfrutar de buenos eventos. Creo que este debate que ha creado el señor Santamaría era evitable, creo que se ha enfocado mal, se podría haber posicionado en favor de la cocina de siempre sin crear una alarma injustificada y sin mencionar a ningun compañero de profesión.
En fin, que cada uno opine lo que mas le convenza; os agradezco la paciencia para leer esta opinión.
Si no estás subscrito a nuestro RSS, pulsa aquí. ¡Es muy fácil! ¡Gracias por visitarnos!



